¿CONCIENCIA AMBIENTAL O CONCIENCIA PROFESIONAL?

Deberíamos discutir este punto si se tratase de abarcar sustentabilidad; muchas veces los profesionales de la construcción,  criticamos y aludimos a nuestras obras como buenos referentes de arquitectura o construcción. Parece que las prácticas expuesta en nuestra profesión tomara a la sustentabilidad como foráneo a ella, como si este concepto fuera un plus extra que mejora rotundamente a la obra y la hace insertarse en un targets económico  de calidad o mejor dicho aun, sofisticado. La construcción sustentable no sólo abarca la adecuada elección de materiales y procesos constructivos, además se refiere al entorno urbano y al desarrollo del mismo. Se basa en la adecuada gestión y reutilización de los recursos naturales, la conservación de la energía. Habla de planificación y comportamiento social, hábitos de conducta y cambios en la usabilidad de los edificios con el objeto de incrementar su vida útil. Analiza todo el ciclo de vida: desde el diseño arquitectónico del edificio y la obtención de las materias primas, hasta que éstas regresan al medio en forma de residuos. Estos parámetros son expuestos como este nuevo concepto y yo me pregunto que diferencia tiene con los para metros o directrices que nos formaron como profesionales encargados de diseñar éticamente la ciudad.

Pensemos entonces en el calentamiento global, en el 40% de emisión de gases productos de la construcción- de quien es la culpa por la falta de eficiencia en la construcción. Como si se tratara de reacondicionar obras mal diseñadas, de carencia ética a simple vista, muchas veces transformada en un capricho arquitectónico mas que una obra arquitectónica, entonces nuevamente deberíamos  conceptualmente discutir “arquitectura sustentable” definida como  la arquitectura que  simplemente esta bien diseñada y solo está en la ética profesional cuestionarse si esta frase está implícita en la obras que realizamos o realizaremos.